29/7/11

Cómo resaltar las texturas a tus fotografías

Hay ciertas fotografías (y ciertos lugares) que claman a los cielos mostrar sus texturas en todo su esplendor. Estoy hablando de esas fotografías que muestran monumentos arquitectónicos de cierta edad, y cuyas piedras tienen tanta historia que merece la pena forzarlas a hablar.

Por ejemplo, aquí podéis ver uno de los torreones del Donjon Gilles Aycelin de Narbonne (en el sur de Francia):


Esta imagen es la obtenida directamente del revelado directo del archivo RAW. Dentro de unos días colgaré un post comentando como se puede pasar de la imagen anterior a la imagen siguiente sin siquiera retocar la imagen, simplemente revelando el archivo RAW (o negativo digital) con programas como Adobe Lightroom:


Haciendo clic encima de las imágenes las podéis ver a un tamaño mayor, hecho que en este post en concreto agradeceréis porque vamos a intentar resaltar todas las texturas de esa imagen mediante un post-procesado en Photoshop. El objetivo, en este caso, es llegar a algo parecido a esto:


Pues bien, lo primero que vemos en esta fotografía es que tiene dos partes muy claramente diferenciadas (el cielo y el edificio), y con unas posibilidades plásticas muy grandes.

Por lo tanto, lo primero que haremos es crear una máscara de capa para aplicar efectos por separado a ambas partes. En este caso, crear la máscara es muy fácil debido al color blanco casi plano del cielo en la primera imagen, que nos puede servir para generar una selección (des del menú, en Photoshop, Selección > Gama de colores) que luego pasamos al archivo revelado. Una vez tengamos la selección hecha en colores blanco y negro, seleccionamos la capa a enmascarar y vamos a Capa > Máscara de capa > De transparencia.

Las máscaras de capa son capas que funcionan de un modo similar a los papeles de recorte: dejan ver lo que tienen por debajo sólo a través de sus zonas recortadas (en blanco), manteniendo opacas las zonas no recortadas (en negro). Son una potente herramienta de trabajo, pues en Photoshop una máscara de capa puede tener cualquiera de los 256 tonos de gris que se permiten a 8 bits para modificar la intensidad del tapado. Por ejemplo: el blanco puro deja ver el fondo exactamente como es; el negro puro lo oculta en su totalidad; un gris al 20% lo muestra en un 80% (está un 20% enmascarado); y así sucesivamente. Esto es aplicable, también, a la suavidad de los pinceles de Photoshop, ya que si pintamos con una suavidad muy elevada, las zonas del trazo suavizadas enmascararán menos que las zonas menos suavizadas. Las máscaras de capa, además, pueden copiarse a más de una capa simplemente arrastrándola a la capa de destino con la tecla "Alt" presionada. Y también pueden enmascararse grupos de capas, en lugar de enmascarar todas y cada una de las capas contenidas.

En unos días crearé un post con todo lo referente a las máscaras de capa (muy, muy, muy importantes en el retoque y post-procesado de imágenes), pero de momento y para este ejemplo, baste todo lo que acabo de decir.

Siguiendo los pasos anteriormente citados, tendríamos que llegar a una imagen (la máscara) de este estilo:

Máscara para procesar separadamente el cielo del edificio

Con el fin de no destruir la imagen original, vamos a evitar aplicar efectos a la capa Fondo, y en su defecto crearemos Capas de ajuste (a partir de Capa > Nueva capa de ajuste > [nombre del ajuste]).



Parte 1: el cielo
Para intentar sacar a relucir esas nubes que se entrevén en la imagen revelada, creamos una capa de ajuste "Tono / Saturación". En el panel de control de esa capa, seleccionamos la opción "Colorear" e introducimos los valores Tono=40, Saturación=25 y Luminosidad=–15. Finalmente, le asignamos el modo de fusión Multiplicar y una opacidad del 40%. El resultado visual es el siguiente:


Posteriormente, creamos otra capa de ajuste "Exposición", con los parámetros Exposición=+90, Desplazamiento=–0.102, Correción de gama=0.75; y le asignamos el modo de fusión Superponer y una opacidad del 75%, para obtener una imagen como la siguiente:


Otra capa de ajuste más, en este caso "Filtro de fotografía" (filtro Azul), con una densidad del 25% y conservando la luminosidad; y con un modo de fusión Multiplicar y una opacidad del 50%, obtenemos la siguiente imagen:


Finalmente, para separar de forma cromática el cielo del edificio (neutralizando el color de las nubes), creamos una capa nueva y, con la herramienta Bote de pintura, rellenamos toda la capa con un tono azulado (R=140, G=180, B=210) y le asignamos un modo de fusión Tono y una opacidad del 40%.




Parte 2: la arquitectura
En este caso tenemos, a diferencia de la parte del cielo, una zona más oscura pero que es muy rica en texturas, incluso en el RAW directo. Pero como las capas de ajuste que vamos a crear para esta zona hacen que, vistas una debajo de otra paso a paso, no se distingan mucho, lo que haré es describir las capas y poner el último paso del procesamiento del cielo y el último del procesamiento del edificio, para que sea más fácil de ver el efecto en conjunto.

Las capas de ajuste, en orden ascendente dentro del listado de capas, es el que sigue:

- Blanco y negro, con modo de fusión Luz lineal y 10% de opacidad.
- Tono / Saturación (Colorear ON, Tono=194, Saturación=10 y Luminosidad=50), con modo de fusión Multiplicar y 15% de opacidad.
- Exposición (Exposición=1.15, Desplazamiento=–0.024, Corrección de gamma=0.85), con modo de fusión Oscurecer y 50% de opacidad.
- Curvas (punto 1: 0-0 / punto 2: 100-80 / punto 3: 150-120 / punto 4: 255-255), con modo de fusión Normal y 100% de opacidad.

Después de hacer todos estos pasos, obtenemos la siguiente imagen:


Por último en esta parte, vemos que la imagen general está subsaturada. Por lo tanto, añadimos una capa de ajuste Brillo / contraste (Brillo=25, Contraste=15), con modo de fusión Normal y 100% de opacidad. La máscara para esta capa de ajuste, además, debe afectar a la totalidad de la imagen, pero en menor medida al cielo. Para conseguir esto, aplicamos un efecto de Brillo / contraste a la máscara para conseguir que la parte negra (el cielo, en este caso) sea gris al 50%, dejando la zona del edificio en blanco para que lo afecte enteramente. Por lo que obtenemos la siguiente imagen:




Si bien es cierto que ahora las texturas ya están exprimidas al máximo, ahora hay una gran diferencia cromática entre ambas partes. Vamos, por lo tanto, a intentar unificar la imagen lo máximo posible. Como el objetivo ahora es unificar ambas partes, todas las capas a partir de ahora afectarán a la totalidad de la imagen, sin máscaras.

Lo primero es crear una capa de ajuste Filtro de fotografía (Cian, Densidad=15% y Conservar luminosidad ON), con modo de fusión Normal y 100% de opacidad.


Acto seguido, creamos otra capa de ajuste, Corrección selectiva, tocando los tonos Amarillos (+50% / +30% / +15% / –45%), Blancos (0% / 0% / 0% / –5%), Neutros (0% / 0% / +5% / –10%), con modo de fusión Normal y 100% de opacidad.


Luego, otra capa Mapa de degradado (desde un azul muy oscuro (R:45 / G:50 / B:75) en la derecha a un gris muy claro (R:240 / G:240 / B:240) en la derecha), con modo de fusión Multiplicar y 30% de opacidad.


Para terminar con el procesado, añadimos 2 capas de ajuste Filtro de fotografía, una Amarillo oscuro y otra Naranja, con métodos de fusión Normal y Multiplicar y 10% y 15% de opacidad, respectivamente, para acabar de dar los últimos toques de unificación de color.

El resultado final es el siguiente:

Decadencia monumental

Como gráfico clarificador, aquí os dejo una captura del panel Capas, con toda la estructura de capas descritas anteriormente. Espero que os sirva...

28/7/11

Cómo mejorar los ojos en un retrato en 5 pasos

La expresividad de un retrato, de cualquier retrato, pasa por una buena intensidad, luminosidad y expresividad de los ojos del retratado. A la hora de componer la imagen, es importante que el punto de enfoque sea, precisamente, los ojos. El uso de una apertura suficientemente abierta (no más de f/5.6) y una focal suficientemente larga (más de 50 mm) como para reducir la profundidad de campo, y para desenfocar totalmente el fondo de la imagen, ayuda a concentrar la mirada del espectador en la zona que está enfocada: los ojos.

Pero una vez tenemos esa imagen con la composición perfecta, el enfoque ideal y una expresividad cautivadoras, descubrimos que al retrato le falta "algo", como si le faltase vitalidad.

Partimos, por ejemplo, de esta imagen (es un encuadre) para ilustrar a lo que me refiero:


Como podéis ver, tenemos la cabeza del gato perfectamente nítida pero, progresivamente, el cuello, la pata y sobretodo el fondo van desenfocándose debido a poca profundidad de campo. Incluso la punta de la oreja más próxima también está fuera de foco. Pero a la expresividad del "modelo" le falta algo de vida.



Para solucionar esto, bastan unos pocos y simples pasos en Photoshop:

1. Lo primero de todo es duplicar la capa de la imagen (des del menú Capas > Duplicar capa…).

2. En la capa copiada, seleccionamos el Modo de fusión Sobreexponer color (des del desplegable que hay al lado del selector de opacidad en el panel Capas). Veremos que la imagen se quema absolutamente. No nos alarmemos, es normal…


3. Creamos una máscara de capa (des del menú Capa > Máscara de capa > De transparencia) en esta capa duplicada y la pintamos totalmente de negro (es decir, como si la capa fuese totalmente invisible).

4. En esta capa de máscara, pintamos con blanco la zona del ojo (u ojos), tal y como podemos ver aquí (atención, la imagen siguiente es una simulación, no tiene que verse así, con la zona negra de la máscara visible, es para que veáis la máscara que hay que hacer):


Este es el esquema de capas que nos tiene que quedar:


Y este el aspecto que nos tiene que quedar. La idea es enmascarar la capa con el modo de fusión Sobreexponer color para que esta muestre sólo la zona correspondiente a los ojos.


5. Como obviamente este ojo da más yuyu que otra cosa, lo que tenemos que hacer es bajar la opacidad de esa capa. Normalmente entre un 20 y un 40% de opacidad suele dar resultado. En nuestro caso, la capa está al 30%, y este es el resultado final:

Miximu de caza. © Marc Mateos, 2011

Para que podáis comparar mejor, aquí os pongo otra vez la imagen original (así no tenéis que ir haciendo scroll arriba y abajo):


Como podéis apreciar, aunque visualmente no sea un retoque muy vistoso, dota al retratado de mucha más "vida", ganando en expresividad, que es el principal objetivo de un retrato.

¡¡Espero que os sirva!!



¿Quién se apunta?

La técnica del light painting

La técnica del lightpainting (o pintar con luz) es una de las técnicas más vistosas de la fotografía actual, si bien es cierto que tiene sus orígenes hace bastante tiempo. Fue Pablo Picasso –el pintor, sí– quien cayó en la cuenta de que una película fotosensible, con un tiempo de exposición lo suficientemente largo y una escena muy poco iluminada, podía capturar el movimiento de una fuente de luz. Algunas de las obras que realizó pueden verse en The Coolist.

La verdad es que poco ha evolucionado la técnica desde esos grafitis luminosos de Picasso, y sorprende que pueda llegar a hacerse con una cierta simplicidad y sin un equipo especialmente complejo. Basta una cámara –obvio–, una o varias fuentes de luz, un trípode –o superficie donde colocar la cámara–, imaginación y ganas de probar cosas "nuevas".

Hay auténticos genios de esta técnica, y muchos ejemplos realmente espectaculares pueden apreciarse haciendo una simple búsqueda en Flickr, por ejemplo. Y si bien es cierto que la diferencia entre hacer algunas de esas imágenes y un simple garabato con una linterna en la oscuridad es más de recursos y conocimientos técnicos, la teoría es exactamente la misma. Es más: en muchos de esos casos (la gran mayoría, juraría) no tienen ni un ápice de Photoshop, por muy sorprendente que parezca.



Para el caso que nos concierne en este simple tutorial baste un ejemplo mucho más sencillo, al alcance de cualquiera que tenga ganas, una cámara y paciencia.

A modo de previo, baste mostrar el resultado final antes de empezar:

La chispa de la vida | The spark of life
La chispa de la vida
La escena es realmente simple. En este caso, como no dispongo de estudio fotográfico en casa, improvisé un cuarto oscuro en mi habitación, usando la cama como "suelo".

Lo más importante a la hora de hacer un light-painting es quedarse totalmente a oscuras. Esto es básico, pues el obturador de la cámara estará abierto durante bastante tiempo y cualquier fuente de luz ajena acabará apareciendo en la escena, en el mejor de los casos. Estropeándola, en el peor. Por este motivo, bajé la persiana (ubicada justo detrás de la botella) al máximo y la tapé con una tela opaca.

Para rellenar la escena con algo de "textura", puse como base justo encima de la cama una caja de porexpan, para dotar de estabilidad al conjunto pues la elasticidad del colchón hubiese hecho caer la botella al irme moviendo, y la cubrí con una camiseta negra, que es lo que puede verse en la zona inferior de la imagen.

Una vez creada la escena casera, rellené la botella de cerveza Duff –soy un poco friky, lo sé– con agua para que se diferenciase la refracción entre el líquido, el cristal y el aire crease un efecto más realista con la luz que pasase a través, y la coloqué con precisión y delicadeza en su sitio.

Coloqué la cámara en el trípode frente a la cama, encuadré la escena y preparé los parámetros. Lo principal aquí es evitar a toda costa que la cámara ni nada de la parte visible de la escena se mueva lo más mínimo. Por este motivo, para evitar tener que pasar por delante de la cámara a oscuras –con las patas del trípode– y evitar caerme, utilicé un disparador remoto vía infrarojos. Si no se dispone de uno, puede activarse la opción de disparo con retardo.

Antes de apagar las luces, además, coloqué el dial de mi cámara en modo BULB para poder tener el obturador tanto tiempo como desease abierto –en caso de no disponer esta opción, seleccionar el máximo tiempo de disparo disponible–, puse el ISO menor disponible (en mi caso 100), marqué un diafragma bastante cerrado, como f/8 o f/11, y enfoqué manualmente la botella (si dejase la opción de enfoque automático, sin nada de luz en la escena a la hora del disparo, la imagen saldría totalmente fuera de foco, pues no tendría ningún punto de referencia para el enfoque).

Como equipo de iluminación, utilicé una luz LED, dos linternas (una con un filtro de papel transparente de color rojo y la otra con uno de color verde) y un flash externo con difusor.

Escena y material de iluminación utilizado para la toma
Llegó el momento de la verdad.



Agachándome debajo de la cámara (estaba entre las patas del trípode, sí... O_O), disparé el obturador con el mando a distancia y, enfocando el Flash hacia la botella por la parte inferior, le metí un flashazo. Dejé el flash con cuidado en el suelo y, luz LED en mano, me dirigí a tientas hacia donde sabía que estaba la botella. Como no había NADA de luz, podía ir palpando los bordes de la cama sin miedo a entrar en el encuadre (no se me vería). Me coloqué detrás de la botella y, a pulso, fui dibujando las florituras con el LED desde el cuello de la botella hacia arriba, para tener siempre el punto de referencia exacto y que luego en la imagen no salieran las líneas de un sitio equivocado. También hice algunos puntos de luz para hacer como chispas alrededor de la botella.

Una vez había terminado la parte de la luz LED, saqué la artillería pesada: las linternas con los filtros de colores. Empecé con la roja. Para que no quemara la imagen (quería sólo un poco de claridad para reforzar la silueta de la botella), tapé la linterna con mi mano libre y, todavía detrás de la botella y la fui moviendo poco a poco por su zona inferior. Esto puede verse en la imagen en los halos rojizos de la zona inferior derecha de la botella.

Una vez hechos esos toques, me puse al otro lado, a la derecha de la cámara y frente a la botella, para iluminarla de forma frontal con toques de la linterna roja y añadiendo algo de luz verdosa para neutralizar un poco la luminosidad cálida.

Y zas! cerré el obturador con el mando a distancia.

El resultado que he colgado aquí como ejemplo es una única foto, sin más retoque que contrastar el negro (de tanta luz yendo y viniendo había cogido tonalidades al reflejarse la luz en las paredes), el reencuadre, el texto, el marco y la firma. Está claro, de todos modos, que no salió a la primera... Fue la evolución de unas 30 tomas, probando diferentes tipos de swirls (florituras), hasta que dí con la que me gustaba.

Los datos EXIF finales de esta toma en concreto son:

Cámara: Canon EOS 7D
Objetivo: Sigma 17-70 mm f/2.8-4 DC Macro HSM
Tiempo de exposición: 105 segundos
Apertura: f/11
ISO: 100
Distancia focal: 17 mm
Compensación de la exposición: 0 EV
Modo: BULB
Enfoque: Manual
Distancia aproximada de enfoque: 0.65 m
Modo de medición: Multi-segmento
Modo de color: sRGB
Formato de archivo: RAW



¿Quién se apunta?

Disparo de salida

Empiezo este blog, hoy 28 de julio de 2011 a las 00:00 h, para intentar recopilar métodos, trucos y tips sobre cualquier cosa relacionada con el mundo del arte digital, la fotografía, el multimedia y cualquier otro tema que me venga en gana en función de mis motivaciones del momento.

En el fondo, soy consciente de que hay millones de blogs parecidos en la red, y que uno más no va a marcar la diferencia. Pero de este modo, con ESTE blog, pretendo recopilar recursos y métodos que me sirvan en mi día a día como profesional del multimedia; y, de paso, a quien le pueda servir. Sólo espero que uno de los posts que iré colgado aquí sirva a alguien más que a mi. Al menos habrá servido para algo… :)

Nos leemos!!