24/7/12

Esperanza (en l'Empordà)

Proyecto 365

Día 204

Esta imagen es un homenaje a todos aquellos que, aún y la alternativa fácil (quedarse en casa) se juegan su propia vida para preservarnos un mundo mejor. No sólo hablo a nivel de lucha contra incendios, si no de un modo totalmente general.

Hay que tenerlos muy bien puestos para salir allí afuera y luchar. Sólo espero que no sucumban a las fuerzas contrarias.

Además, el motivo de la misma, es el incendio que está arrasando la zona nord-este de Catalunya, dejando todo el parque natural del Empordà en poco más que cenizas y muerte. Un motivo que muchos indeseables y sinvergüenzas han encontrado excusa para aflorar el peor lado de la raza humana. Sirva esto como fotografía denuncia, para todos aquellos mensajes de esos conjuntos de células (me niego a llamarlos «personas») y que de un modo u otro salga a la luz. Podéis ver alguna de las florecitas que algunos xxxxxxx han propinado aquí. Os advierto que hay algunos que me han corroído por dentro.

Siempre nos quedará la esperanza –la fe, si lo queréis llamar así– de que el bien se impondrá al mal. Tarde o temprano. Yo al menos así lo espero.

#focemporda / @apuntem

23/7/12

Autofagia compulsiva

Proyecto 365


Día 203


El monstruo de las galletas es insaciable. Es ver una galleta y se la tiene que llevar a la boca. Tanto es así, que ya hace algunos años esa obsesión le llevó a hablar con un doctor un tanto reprochable para que le rellenara el cuerpo de galletitas saladas –sus favoritas–.

Un buen día, tropezó y se abrió una brecha en cabeza, por donde rebosaron algunas de esas galletas de relleno. Y él, lejos de asustarse o de escandalizarse buscando a un médico desesperadamente, alargó el brazo y dijo:

— Mmmm… ¡galletas!

18/7/12

Esto es excelente, Bruce

Proyecto 365


Día 199


Cuando Bruce Wayne le propuso a Clark Kent una jugarreta con sus respectivas parejas de baile, no lo dudó ni un instante. Hacía tiempo que tenía ganas de ir a un espectáculo de esos de peep-show, pero por las exigencias de salvar el mundo y eso nunca se lo había podido permitir. Así que una noche que salieron los cuatro a cenar a una trattoria de Gotham City, dejaron que Catwoman y la WonderWoman se avanzasen un poco, y entre la penumbra, Batman le dijo a Superman, guiñándole un ojo a través de la máscara:

— Clark, tu chica está para mojar pan, jeje.

Y como Catwoman es celosa en exceso (bueno, todos los felinos lo son), ya la tuvieron liada. Se echó encima de WonderWoman y empezaron a pelear. En breve Superman usará su visión de microondas para derretir el suelo que las rodea, y así tendrían barro por doquier.

Sus caras de satisfacción, viendo como sus dos chicas se revolcaban por el suelo, eran palpables.

Ahhh, sí. La vida de superhéroe era maravillosa…

O sea que aquí el primitivo soy yo, eh?

Proyecto 365


Día 198


Rex siempre había vivido engañado. Le habían enseñado en la escuela que él era de una especie prehistórica, condenada a extinguirse al cabo de poco tiempo. Por eso siempre había intentado comer tanto como le fuese posible. Ya sabéis: que le quiten lo bailao.

Por contra, el cocodrilo, un niñato que había ido a clase con él, siempre le había dicho que él sobreviviría durante millones de años. Y seguiría tan fresco, seguido de un «na-na-na-na-naaa-na» burlesco, sacándole esa larga lengua.

Pero Rex no lo tenía muy claro. Sólo bastaba con verlos a ambos para no entender eso de "primitivo"…

16/7/12

El color de una sonrisa

Proyecto 365

Día 197

No importa lo mal que vaya la sociedad. El mundo se puede ir a la mierda, si quiere. Los recortes en la vida y el estado del bienestar, que tan de moda parecen estar últimamente, en el fondo, me dan igual. Rajoy y toda su retahíla de indeseables perritos falderos pueden recortar la sanidad, la educación, la cultura y todo lo que quieran. Pero esto no me lo podrán quitar. Jamás.

Yo tengo suficiente con una dosis de esto cada día para ser el hombre más feliz del mundo.

Os recomiendo verla en grande, porque gana mucho. Basta con el modo «Caja de luz», aunque también está bastante más grande…

7/7/12

¿Me toma el pelo?

Proyecto 365


Día 187


Estas líneas de El jovencito Frankenstein son, sin duda, uno de los mejores diálogos del cine. Los Legos no se parecen demasiado, pero ya sería la bomba que hubiese un Igor y un Dr. Frankenstein en Lego, ¿verdad?

— ¿Doctor Frankenstein?
— Es «Frankensteen».
— ¿Me toma el pelo?
— No, se pronuncia «Frankensteen».
— ¿Dice usted también «Froderick»?
— No. «Fredrick»…
— ¿Y porqué no es «Froderick Frankensteen»?
— ¡Por que no! Es «Fredrick Frankesteen»…
— Muy bien…
— Usted debe de ser Eegor.
— No, se pronuncia «Igor».
— Pero a mi me dijeron que era «Eegor».
— Pues estaban equivocados, ¿sabe?

3/7/12

Te odio…

Proyecto 365

Día 181

Muchos de vosotros os preguntaréis cómo supieron los soldados imperiales que Luke Skywalker, Han Solo y compañía estaban merodeando por la Estrella de la Muerte, para rescatar a la Princesa Leia.

Pues bien, no fue por las cámaras de seguridad (que no hay porque Darth Vader se empeñó en que él notaba las presencias usando la Fuerza, y que por lo tanto era un gasto superfluo que podían invertir mejor en un nuevo router. Pero en un sitio cerrado con más de 100.000 stormtroopers y otros tantos operadores, androides de limpieza y demás trabajadores, notar algo es bastante difícil. Pero bueno, él paga, él manda).

A lo que iba. No se enteraron por la videovigilancia. Ni por la Fuerza. Se enteraron porque Chewie llevaba horas sentado al volante del Halcón Milenario y uno tiene sus necesidades vitales.

Y sí que habréis visto un vertedero (ese de las paredes móviles y tal). También hemos visto algún que otro retrete imperial a lo largo de mi 365. Pero ¿alguien ha visto un pipí-can para wookies en la Estrella de la Muerte?

Nota: esta imagen está basada en una que vi hace algún tiempo por ahí (algún compañero de Flickr, creo. Maldita memoria de pez…) y que me hizo tanta gracia que no me he podido contener. Eso sí: lo del stormtrooper es mío. Jeje… Así que si alguien la reconoce que me lo diga, por favor! ;)

2/7/12

Y así es como se explica la respiración ronca de Darth Vader

Proyecto 365

Día 176

Darth Vader era un hombre sano. Pero el lumbreras que le puso ese traje y, sobretodo, ese casco, consiguió que engordara con el tiempo. Eso, como bien sabréis, hizo que su capacidad pulmonar disminuyese y, en consecuencia, que el pobre se ahogase a la mínima.

Después de hacer de tripas corazón y de decirle en el capítulo V a Luke que él era su padre, a este no se le ocurrió nada mejor que ir a buscar a la princesa Leia para meterle un beso de esos de película.

Y claro, Darth Vader sabía que eso sería un incesto de esos que hacen historia, así que corrió y corrió, hasta que le salieron los pulmones por la boca, para intentar impedirlo. Al final lo consiguió, pero él se quedó con esa respiración chunga, de fumador empedernido.

Todo tiene un precio.